Por Gustavo Ferrari Wolfenson
Dicen que el Imperio Británico se construyó bajo el influjo de una buena taza de té y que esta bebida también fue la fuente de la serenidad necesaria para soportar los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Disfruto esta velada vespertina saboreando una sabrosa taza de té inglés, la necesaria para iniciar esta columna y analizar los tiempos presentes que se debatirán en el futuro. Cozumel está nublado y con la expectativa de una nueva gira del gobernador por la isla. El motivo oficial puede ser cualquiera: la nueva sede de la Cruz Roja y de la Asociación de Hoteles, el corte de listón en la Casa de la Cultura o simplemente, entrega de apoyos. El sentimiento extraoficial es reconfortarse con ese baño de gente que siempre lo apapacha y le inyecta optimismo en estas horas tan difíciles de decisiones, el moverse libremente y le permita comprar su tradicional Gansito en cualquier tiendita de colonia donde su dueña lo abrazará y le dejará sellado el color carmín de su lápiz labial y lo inundará de ese perfume tan especial que tiene el aroma de la gloria política.
No dudo que la visita del Gobernador servirá también para seguir tejiendo hilos, bordados hacia la decisión final con la fineza de su estrategia en busca de un consenso amplio que le permita refrendar el compromiso personal que tiene de tratar de imponer a su sucesor, o resignarse en las mieles de la frustración de tener que ceder ante la cada día mayor suma de adhesiones que van teniendo otros aspirantes, porque es cuestión de caminar por la calle, conversar con la gente, con los taxistas, los históricos, tomar un camión de línea y preguntar. Muchos pueden estar conscientes de los afectos del gobernador, pero al mismo tiempo reconocen, que ese afecto con nombre y apellido, aún no han penetrado en los de la gente, una gente que está buscando algo más que un delfín a pesar de que el mismo Luis XVIII no se considera así. Yo los invito a recoger estas apreciaciones en una caminata cotidiana por las colonias de Cozumel, cuna del prebendarismo y de las decisiones de gobierno.
La mancuerna Beto-Lito (corazón mediante como lo reflejan las calcomanías que se están repartiendo) se ha afianzado. En una reciente reunión de altos mandos, las filas del grupo Cozumel, informaron a quienes quieran interesarse, que la línea del gobierno estaba dirigida a ese binomio a nivel estatal y municipal. Vuelvo a tomar otro sorbo de mi té inglés y si fumara le daría una bocanada de aire a mi pipa llena de tabaco Amphora Black Cavendish, pensando que hoy Beto Borge para seguir creciendo necesita y tiene que pegarse a los votos de Lito en Cozumel. Sabe que solo no está penetrando y que gracias al carisma e imagen de Lito puede levantar su figura. Por su parte el gobernador no puede abandonar a su delfín en su propia tierra y envía a través de los generales tradicionales la señal de que se sigue jugando por Beto y pide su apoyo. Frente a las líneas internas partidarias, hoy muy atomizadas, la caballada priista deberá alinearse al presidente del partido (Aurelio) y trabajar en las semanas que aún faltan para tomar la decisión, para seguir apuntalando la figura de Roberto. No hay duda que sigue Cozumel siendo el reflejo de muchas de las decisiones que se toman en el estado ya que el resto de la superficie de Quintana Roo tiene otro cantar.
En fin una semana rica en fintas y amagues, en señales y guiños de ojo, me despido con un único consejo, no político, sino profesional. Sugiero al Luis XVIII que cuide su salud. Me sorprendió su abdomen que ya le pide perdón al último botón de la camisa. La campaña será larga y a los 30 años ese corazón, que hoy está vibrando por la intensidad de los sentimientos, puede darle una mala jugada.
Te vienes encima de mi vida bombón
Bonita manera de llegar
Llegaras a ver tu boca crecer
Crecerán las mentiras que me das
Y algo asi que me supiste dar
Darme en la cabeza que ya esta hincha
Hincha del planeta hincha del sol
Soltame las riendas de aquí me largo yo
Dicen que el Imperio Británico se construyó bajo el influjo de una buena taza de té y que esta bebida también fue la fuente de la serenidad necesaria para soportar los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
Disfruto esta velada vespertina saboreando una sabrosa taza de té inglés, la necesaria para iniciar esta columna y analizar los tiempos presentes que se debatirán en el futuro. Cozumel está nublado y con la expectativa de una nueva gira del gobernador por la isla. El motivo oficial puede ser cualquiera: la nueva sede de la Cruz Roja y de la Asociación de Hoteles, el corte de listón en la Casa de la Cultura o simplemente, entrega de apoyos. El sentimiento extraoficial es reconfortarse con ese baño de gente que siempre lo apapacha y le inyecta optimismo en estas horas tan difíciles de decisiones, el moverse libremente y le permita comprar su tradicional Gansito en cualquier tiendita de colonia donde su dueña lo abrazará y le dejará sellado el color carmín de su lápiz labial y lo inundará de ese perfume tan especial que tiene el aroma de la gloria política.
No dudo que la visita del Gobernador servirá también para seguir tejiendo hilos, bordados hacia la decisión final con la fineza de su estrategia en busca de un consenso amplio que le permita refrendar el compromiso personal que tiene de tratar de imponer a su sucesor, o resignarse en las mieles de la frustración de tener que ceder ante la cada día mayor suma de adhesiones que van teniendo otros aspirantes, porque es cuestión de caminar por la calle, conversar con la gente, con los taxistas, los históricos, tomar un camión de línea y preguntar. Muchos pueden estar conscientes de los afectos del gobernador, pero al mismo tiempo reconocen, que ese afecto con nombre y apellido, aún no han penetrado en los de la gente, una gente que está buscando algo más que un delfín a pesar de que el mismo Luis XVIII no se considera así. Yo los invito a recoger estas apreciaciones en una caminata cotidiana por las colonias de Cozumel, cuna del prebendarismo y de las decisiones de gobierno.
La mancuerna Beto-Lito (corazón mediante como lo reflejan las calcomanías que se están repartiendo) se ha afianzado. En una reciente reunión de altos mandos, las filas del grupo Cozumel, informaron a quienes quieran interesarse, que la línea del gobierno estaba dirigida a ese binomio a nivel estatal y municipal. Vuelvo a tomar otro sorbo de mi té inglés y si fumara le daría una bocanada de aire a mi pipa llena de tabaco Amphora Black Cavendish, pensando que hoy Beto Borge para seguir creciendo necesita y tiene que pegarse a los votos de Lito en Cozumel. Sabe que solo no está penetrando y que gracias al carisma e imagen de Lito puede levantar su figura. Por su parte el gobernador no puede abandonar a su delfín en su propia tierra y envía a través de los generales tradicionales la señal de que se sigue jugando por Beto y pide su apoyo. Frente a las líneas internas partidarias, hoy muy atomizadas, la caballada priista deberá alinearse al presidente del partido (Aurelio) y trabajar en las semanas que aún faltan para tomar la decisión, para seguir apuntalando la figura de Roberto. No hay duda que sigue Cozumel siendo el reflejo de muchas de las decisiones que se toman en el estado ya que el resto de la superficie de Quintana Roo tiene otro cantar.
En fin una semana rica en fintas y amagues, en señales y guiños de ojo, me despido con un único consejo, no político, sino profesional. Sugiero al Luis XVIII que cuide su salud. Me sorprendió su abdomen que ya le pide perdón al último botón de la camisa. La campaña será larga y a los 30 años ese corazón, que hoy está vibrando por la intensidad de los sentimientos, puede darle una mala jugada.
Te vienes encima de mi vida bombón
Bonita manera de llegar
Llegaras a ver tu boca crecer
Crecerán las mentiras que me das
Y algo asi que me supiste dar
Darme en la cabeza que ya esta hincha
Hincha del planeta hincha del sol
Soltame las riendas de aquí me largo yo
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